La rendición de cuentas: ese palabro…


En un sentido amplio se entiende rendición de cuentas al “conjunto de derechos y responsabilidades existentes entre los ciudadanos y las instituciones que afectan a su vida”.

La rendición de cuentas incluye tres dimensiones:

(1) Obligatoriedad: derecho a obtener una respuesta por parte de la ciudadanía y la obligación de darla por parte de las instituciones.

(2) Exigibilidad: capacidad para asegurar que una acción se lleva a cabo y sancionar si ello no ocurre.

(3) Evaluabilidad: valoración positiva o negativa de las instituciones (Newell y Bellour, 2002 y Blagescu, de Las Casas y Lloyd, 2005 en Toledano et al, 2008: 18).

Esto lleva a diferentes modelos de rendición de cuentas según su carácter:

(1) Carácter político o control al ejecutivo: combina modelos obligatorios (control parlamentario, elecciones) y voluntarios (comparecencias públicas);

(2) Carácter jurídico o legal, marcado por la obligatoriedad, exigibilidad y cumplimiento de las normas y sanciones;

(3) Carácter de gestión de recursos, marcado por la exigencia y obligatoriedad de auditoría respecto a la normal.

La transparencia es una amalgama de elementos que permiten el fortalecimiento de la democracia, al tiempo que se trata de una herramienta para el acceso a la información y la rendición de cuentas, permitiendo poner en marcha un proceso de interacción entre actores gubernamentales y sociedad civil. La experiencia indica que la rendición de cuentas sin transparencia no funciona, ya que las políticas de transparencia permiten la apertura y disponibilidad de información para permitir la rendición de cuentas (Baragli, 2005 en Toledano, 2008: 23).

 

Como se indica en Toledano et al., (2008) la rendición de cuentas es un círculo virtuoso en el que interactúan en un ciclo de vida los siguientes elementos:

(1) Establecimiento de normas (procedimiento para acordar los objetivos a cumplir por parte del rendidor).

(2) Transparencia (provisión de información basada en mecanismos para rendición de cuentas).

(3) Evaluación (proceso de comparación de los compromisos adquiridos con el alcance de los objetivos propuestos).

(4) Sanción (mecanismos con los que los actores aprueban o no el desempeño de la organización).

Por otra parte, podríamos señalar que, a la inversa, es difícil salir del círculo vicioso de una débil rendición de cuentas cuando no hay normas y la transparencia es de aplicación selectiva, no hay cultura de evaluación, ni mecanismos para incentivar el buen desempeño (o sancionar el mal desempeño).

Referencias

Rodríguez-Ariza, C. (2009). La gestión de la información en organizaciones de desarrollo. Serie CECOD. Número 11

Toledano, J. M., Guimaraes, J., Illán, C., & Farber, V. 2008, Buenas prácticas en la cooperación para el desarrollo. Rendición de cuentas y transparencia, La Catarata, Madrid.

No hay profesionalización sin evaluación


 

Por casualidad, como suelen ser las cosas en un sector sin profesionalización, me comuniqué con mi colega eternamente al borde del caos, Pablo Rodríguez Bilella, y le comenté de la posibilidad de, en la próxima conferencia de la RELAC, hacer “algo conjunto” en relación a profesionalización de la evaluación. También recientemente hablé con María José Soler Fraile, presidenta de APROEVAL, sobre la necesidad de trabajar conjuntamente todas las asociaciones de evaluación de habla hispana, y mencionamos el tema de trabajar conjuntamente sobre el tema de la profesionalización.

Fruto de ese azar supe que el caótico y siempre complejo Pablo estaba escribiendo un artículo sobre el tema de la profesionalización en evaluación y, como buenos latinos, nos retamos a un intercambio “e-post-olar” con la posibilidad de atraer a otros desgraciados de este sector no profesionalizado…Como es habitual él se adelantó, él que es una metralleta de las redes sociales: Evaluación y profesionalización: ¿extraña pareja? (parte 1)…bueno pues ahora toca el momento de la remontada…

En este primer post para no perder el rumbo voy a filosofar…aunque  en muchos aspectos coincidimos Pablo y yo  (o, más humilde, coincido yo con él)

Y es que la evaluación es política, es técnica y…es filosofía (cómo entiendo yo aquí filosofía: dígase de lo que el vulgo evaluativo (yo incluido) piensa de las teorías evaluativas…aunque algunos quijotes y sancho panzas no dejen de decir aquello de que no hay mejor práctica que una buena teoría)

Pues en esta introducción doy tres ideas y hago un ejercicio de gestión del conocimiento, rescatando tres fragmentos de tres posts pasados:

 

1.Veo dos retos para la profesionalización de la evaluación: (1) centrarse demasiado en la cuestión técnica (tecnocrática) cuando la evaluación también es (o sobre todo es) política; y, si se consigue el progreso de la profesionalización, (2) centrarse sólo en el binomio  político y tecnocrático, con cuerpos de élite corporativos que se olvidan de su origen y de su fin social. Las asociaciones de evaluación deben cumplir su rol, sin caer en la trampa (1) de la tecnocracia y, cuando se relacionan con el tan peligroso y atractivo mundo del poder, (2) de venderse, sin escuchar a las bases y a la sociedad…ya lo sé, un circo de tres pistas, pero es lo que tiene la evaluación que, recordemos, es política, técnica y filosofía…y ojo ya hay hasta un congreso próximo sobre el rol de la evaluación en la era de la post verdad: Measuring What Matters in a Post-Truth Society

2.No es solo necesaria la profesionalización de la evaluación, sino que no olvidemos el rol transversal de la evaluación para el resto de profesiones: sin evaluación no hay profesionalización. Algunos de los campos más profesionalizados (funcionariado, medicina…) lo consiguieron a través de la incorporación de sistemas de control de calidad (integrando la doble vertiente de rendición de cuentas y aprendizaje que implica la evaluación)

3.No hay evaluación sin rendición de cuentas…y el mayor garante de la rendición de cuentas es el parlamento. Las Asociaciones de Evaluación (VOPEs) son importantes, pero debido a ese binomio técnico y político, hay que hacer lo posible para incorporar a los agentes de cambio político (como el parlamento) y social (otras asociaciones, academia y los medios de comunicación). EvalPartners tiene iniciativas muy interesantes para involucrar a los Parlamentos Nacionales en los procesos de desarrollo de capacidades en evaluación.

Por tanto, no podemos perder de vista que el camino hacia la profesionalización no es sólo técnico (tecnocrático), sino también político. Y ahí a veces nos pillan a los evaluadores, tan acostumbrados a nuestro trabajo solitario y sistemático con tantos nexos con la investigación (más centrados en el rigor, en la independencia y en la objetividad) y tan poco acostumbrados a la gestión y a la política (más sucia, menos independiente y más dada al regateo, al mercadeo y a los compromisos -a veces a cualquier precio-…de cara a la utilidad…o al pragmatismo)…cuánto cuesta en evaluación ese equilibrio tan inestable entre rigor, independencia y utilidad…

Tomo del post de Pablo un párrafo clave que marca el titánico camino que hay por delante para profesionalizar la evaluación. La fuente es de ese gran evaluador que fue primero técnico, después político y ahora una referencia (filosófica):

 

 

Bob Picciotto, desde el marco de la sociología de las profesiones, sintetiza algunas de las características que debe construir una agenda para la profesionalización de evaluación:

(1) el reconocimiento público que la ocupación promueve el interés general; 

(2) procesos reconocidos de desarrollo disciplinar (educación especializada, exposición continua a la práctica de expertos);

(3) autonomía profesional (la propia profesión controla la contratación, la calidad de la formación, la aprobación de directrices profesionales, la aplicación de normas éticas, etc.);

(4) el acceso a la práctica (la institucionalización de la experiencia profesional mediante la educación terciaria de alta calidad y una amplia gama de posibles restricciones sobre el acceso a la práctica profesional: designación, acreditación, certificación, licencias).”

En mi próximo post centraré un poco más el tema y trataré de hablar del proceso que está realizando el grupo de profesionalización del Sociedad Europea de Evaluación del que soy miembro.

Tres ideas  ya contadas y tres antiguos posts sobre evaluación, carreras profesional y asociacionismo: Y como prometido, dejo aquí  los tres posts del pasado, terminando aquí esta primera e-post-ola.

 

Asociacionismo en evaluación –capítulo primero

(Octubre de 2014)

Más que nunca necesitamos del asociacionismo para aumentar nuestro capital social, humano y técnico, aumentando la capacidad de análisis, escucha, respuesta y servicio. Pero no debe ser fácil cuando hasta ahora no se ha llegado a las bases con una propuesta de verdadero trabajo en red y mutuamente beneficiosa, en la que se den soluciones de forma proactiva a problemas comunes o colectivos, en el que las bases se involucren de forma también proactiva y los boards o élites dirigentes, actúen para el pueblo y con el pueblo, y en representación de y con sus miembros

Acade: ¿por qué la sociedad española no se ha movilizado ante la reducción de la ayuda?

(28 Octubre del 2013)

“La sociedad civil organizada ha cambiado su papel y ya no habla en nombre de otros”. Aquí se mencionaron movimientos como el 15 M o las redes sociales. “No se necesitaba a la ciudadanía y la cooperación se ha dedicado a otras cosas…y se han perdido a las bases”. No se tuvo la suficiente visión de que la “sociedad civil organizada es capaz de crear opinión y estar sintonía con la sociedad. Luchar contra las desigualdades no implica sólo luchar contra la pobreza”. “La sociedad civil (organizada) ha tenido un problema de comunicación, aunque también ha habido problemas con el papel del liderazgo público”. A este punto durante el turno de palabra indiqué que no sólo era un problema de comunicación en el sentido de enviar el mensaje (de convencer), sino en el de escuchar. Pero hubo más sobre este punto:

-“El sector de ONGD está fragmentado. Pero el problema del apoyo social no es sólo de España. No se ha sido capaz de demostrar que la ayuda sirve para algo, de que la ayuda funciona”. Por otra parte hay muchos“peligros buscando atajos del norte al sur”.

– La base no se necesitaba porque estaban los profesionales. Se buscó “la profesionalización pero no un liderazgo asociativo” con el apoyo de las bases.

-“Ha habido un problema de mala gestión del accountability, ya que se ha entendido un accountability hacia el financiador. En España no tenemos conciencia de que lo público es de todos. Se debería haber hablado con la sociedad sobre los avances. No ha existido una política de transparencia”.”No ha habido suficiente diálogo y después el dinero público se ha retirado.”.

En este punto también señalé algunas ideas durante el turno de palabra de la jornada: Las afirmaciones anteriores, de ser ciertas, “iban en contra elementos básicos de la democracia participativa”. En un colectivo y sector para el que el concepto de participación parece tan importante, esto aumenta la carga de retórica de su discurso (o sus discursos). Repitamos: ¿No se necesitaba a la ciudadanía? ¿No había una política pública de estado?. También señalé que al binomio política vs tecnocracia había que añadir las dinámicas personalistas (o grupales) de poder. Éstas implican que el único deseo de cambio que se desea es “quítate tú para ponerme yo”, para mandar, mandar porque puedo. También es de señalar la magnitud de la retórica de una política ilustrada debido a la distancia con la sociedad civil, y que a su vez ha dado lugar a más distancia entre la sociedad y la política.

¿Carrera profesional en la cooperación española? La soledad de la carrera de fondo

(22 Mayo 2013)

…es un sector de profesionales poco valorado, desestructurado, sin sentimiento de cuerpo y, en consecuencia, en el que prima más el “qué hay de lo mío” y el “sálvese quien pueda”, que una visión colectiva sobre cómo debería ser un sector profesional en coherencia con la agenda de eficacia, en la que “de verdad” primaran los intereses de los más pobres (destinatarios por la vía de la apropiación y alineamiento de la ayuda) y de la sociedad española (demandantes de reducción de la pobreza con la máxima eficacia, eficiencia, pertinencia e impacto posible). En este marco la Cooperación Española continuamente se está descapitalizando de sus profesionales, ya que no existen ni mecanismos, ni contextos, ni incentivos para dar la oportunidad o contar con los mejores profesionales en los puestos de responsabilidad y decisión.

Como resultado de los desincentivos anteriores las Agencias, Departamentos públicos y las ONGD españolas tienen una gran rotación de personal tanto de personal directivo, como técnico. Estos cambios hacen más necesarias las estrategias de Gestión del Conocimiento y tienen el peligro de tender a una visión cortoplacista y no estratégica. Asimismo en dichos Departamentos Públicos no suele haber objetivos ni indicadores claros a nivel organizacional, ni mecanismos eficaces de rendición de cuentas de forma bidireccional a los más altos niveles jerárquicos.” (Rodríguez Ariza, Carlos, 2009, página 32) La gestión de la información en las organizaciones de desarrollo (vol. II)

No es lo mismo: Aprendizaje Organizacional y Gestión del Conocimiento


Gestión del conocimiento para el aprendizaje organizacional. Fuente: repositorio

 

He aquí una mini-comparación de dos términos relacionados pero no exactamente iguales: aprendizaje organizacional y gestión del conocimiento

Aprendizaje Organizacional

 

Gestión del conocimiento

 

Uso intencional de los procesos de aprendizaje individual y colectivo para transformar continuamente el comportamiento organizacional en una dirección que es cada vez más satisfactoria para los actores implicados. Son los procesos sistemáticos por los que el conocimiento requerido por una organización es adquirido, destilado, compartido, almacenado, distribuido y utilizado.

 

Provee un propósito (FIN) para el uso del conocimiento Es un MEDIO para posibilitar el aprendizaje organizacional
Es específica al contexto Puede ser independiente del contexto
Es conducida por la Demanda Es conducido por la Oferta

E-learning: Centro de educación a distancia de la FAO


En su Centro de educación a distancia, la FAO tiene cursos que abarcan una gran variedad de temas en las esferas de la seguridad alimentaria y nutricional, el género, la gestión de la información y el conocimiento, el desarrollo social y económico, y la gestión sostenible de los recursos naturales.

Se puede navegar por el catálogo de cursos para conocer la gama completa a disposición.

Todos los cursos están diseñados para aprender al propio ritmo de cada cual, y se ofrecen de forma gratuita. Tienen una combinación de contenidos, estrategias específicas de aprendizaje, pantallas dinámicas, pruebas interactivas, ejercicios con comentarios de refuerzo y estudios de casos ilustrativos. Los temas que a menudo son complejos resultan accesibles para los nuevos o para los profesiones experimentados que desean actualizar sus conocimientos.

Los cursos son de carácter modular y se adaptan a un aprendizaje “justo a tiempo”, que permite que los alumnos tomen una lección concreta cuando sea oportuno y también tengan acceso al curso completo, que podrán hacer al propio ritmo y cuando les convenga.

Además de los materiales de aprendizaje en línea, se proponen vínculos a otros recursos en línea, lecturas recomendadas, tutoriales para el estudio autodidacta, listas de control y toda una gama de material de apoyo para poder empezar a aplicar lo aprendido.

Que los disfrutéis i

El fracaso de la gestión del conocimiento


Gestión del conocimiento

Gestión del conocimiento. Fuente repositorio

Desde los años 90 la gestión del conocimiento ha sido y quizás sigue siendo, una palabra de moda y popular. A una mayoría le gusta, le encanta, se siente identificada, aunque no sepa muy bien qué es…o cómo hacerlo realidad.

Retos para la gestión del conocimiento

Retos para la gestión del conocimiento. Fuente repositorio

Por tanto, algo ha pasado y sigue pasando que esto de la gestión del conocimiento no ha cuajado y sigue pareciendo ciencia ficción en muchas organizaciones…

La gestión del conocimiento sigue siendo un enigma, dentro de un acertijo, dentro de una incógnita (como la bala loca que mató a Kenedy).

El artículo “Una síntesis de los factores de falla en la gestión del conocimiento” (por Alan Frost M.Sc., 25 de enero de 2014), sintetiza algunos de los factores por los que han fracasado algunas iniciativas para la gestión del conocimiento

El artículo desarrolla las causas y efectos de este fracaso:

Las causas o factores causales se refieren a las cuestiones organizativas y administrativas generales que se requieren para implementar la gestión del conocimiento con éxito (o no).

Los efectos o factores resultantes por otro lado se ocupan de problemas específicos y pueden considerarse más como los síntomas que como la enfermedad.

Causas del fracaso de la gestión del conocimiento:

  1. Falta de indicadores de desempeño y beneficios medibles
  2. Insuficientes incentivos o apoyos desde el quipo de gestión senior
  3. Planificación, diseño, coordinación y evaluación inadecuados
  4. Capacidad inadecuada de los gestores del conocimiento y de los que trabajan ese conocimiento
  5. Problemas con la cultura organizacional
  6. Estructura organizativa inadecuada

Efectos del fracaso de la gestión del conocimiento:

  1. Falta de contribución generalizada del conocimiento
  2. Falta de relevancia, calidad y utilidad
  3. Exceso de énfasis en el aprendizaje formal, la sistematización y las necesidades determinantes
  4. Implementación inadecuada de la tecnología
  5. Presupuestación inadecuada y costos excesivos
  6. Falta de responsabilidad y propiedad
  7. Pérdida de conocimiento por la rotación y la jubilación del personal

En la conclusión, se sugiere que se necesitan más investigaciones para mejorar nuestra comprensión de la causa y el efecto entre los diferentes factores de fracaso de la integración de la gestión del conocimiento, así como para identificar las relaciones entre estos factores y entornos operativos específicos.

Referencia:

A Synthesis of Knowledge Management Failure Factors by Alan Frost M.Sc., January 25, 2014

 

En Bale Zone (Región Oromia) en Ethiopia


Esta semana asisto a un taller de una de las iniciativas financiadas por el programa de la Unión Europea RESET II. Es el lanzamiento del cluster de Bale, un grupo de ONGD que trabajan de forma coordinada para aumentar la resiliencia en la zona de Bale. Aquí un poco más de información para curiosos.

Por eso hoy hicimos el viaje desde Addis a la ciudad de Goba en la zona de Bale. Por favor para despistados, no tiene nada que ver con la posición del delantero del Madrid. Por si acaso alguna aclaración gráfica:

Situación de Bale Zone en Ethiopia

Situación de Bale Zone en Ethiopia. Fuente Science pub

La ruta es increíble, preciosa. Al principio llanuras de tonos amarillos. Ahora en enero termina la cosecha del cereal y todavía se pueden ver los restos  (en Bale todavía hay zonas en las que no se ha hecho la recolección por ser zona más alta y fría). Es como si en España, donde la recolección del cereal es entre julio o agosto, se hiciera en septiembre.

Arsi/Bale region

Arsi/Bale region

Uno no se acaba de acostumbrar a poca distancia entre Addis a esos tukules a ambos lados de la carretera, con esas cercas vivas tan únicas. Y dejaremos para otra ocasión discutir sobre los retos a nivel de equidad, distribución de la riqueza, gestión del agua e igualdad de género que tiene este país. Como dato, Etiopía tiene el mismo régimen de lluvias muy localizadas en unos pocos meses y es por ello que ha sufrido y sufre los efectos de la sequía en una población (90 millones de habitantes) mayormente agrícola. En la última sequía en 2015 (El Niño) alrededor de 12 millones de habitantes necesitaron de ayuda de emergencia. Pero lo cierto es que Etiopía llueve más que en España que también tiene un régimen de lluvias localizadas…

 

Paisaje en Bale Zone

Paisaje en Bale Zone. Fuente en este repositorio

Este viaje me ha recordado a ese otro que hicimos hace más de cinco años.  En todo este tiempo he aprendido mucho sobre el papel y sobre Etiopía.

Llama la atención la escasez de árboles. Los árboles dan otros colores, dan frescor y dan música. Pero estos árboles hace mucho que desaparecieron. Solo al llegar a las montañas de Bale encontramos algunas aglomeraciones de árboles que pronto desaparecen en la planicie de Bale.

Hoy era domingo y por suerte no había mucho tráfico y pude disfrutar de las 7 horas en recorrer los 400 kilómetros en compañía de Desta el coordinador de FAO en la región de Oromia y del conductor Ayalew. Comemos en la zona de Arsi y una vez en el parque de Bale nos encontramos con Warthog (Phacochoerus africanus) a ambos lados.

watdog. Fuente

Wartthog. Fuente en  este repositorio

El trayecto pasamos por Assela, Sagure, Bekojo, Meraro, Asasa, Dodola, Adaba, Dinsho, Robe hasta llegar a Goba. Hablamos de todo: de Etiopía, de sus regiones, de su historia y costumbres…y también un poco de España, su agricultura  y de la Unión Europea y la Política Agrícola…hasta de por qué prefiero a Messi y no a Ronaldo si soy del Madrid…y esa es otra forma de cerrar el círulo, ya que empezamos con Bale ¿no?

Al llegar al hotel se celebraba una boda, danzas y trajes blancos con turbantes o coronas. Danzas con bastones, danzas entre amigos. Es increíble cómo tienen la familia, su cultura y tradición en el centro de su corazón.